· Independencia, tranquilidad, comodidad y algunas
gotas de u interiorización en la búsqueda
de uno mismo, conjugan una receta muy particular que es
el "Palmeral del Valle".
· Disfruten su estancia y que lo pasen por alto es
el consejo que les doy a los lectores, inquilinos de esta
magnífica casa rural.
· Es difícil definir que se siente cuando
por las mañanas de despierta el cantar de los pájaro,
o descubrir qué sientes cuando te mezclas con la
naturaleza , el Sol acaricia tu piel, o simplemente ves
volar las mariposas. Yo he sentido una gran paz interior
cada minuto que he pasado aquí. Ha sido una experiencia
inolvidable, que seguro repetiré.
· Una suerte haber pasado estos días en un
lugar que la Naturaleza bendijo con tantos dones. Un "oasis"
perfecto para recuperar fuerzas, descansar y tener conciencia
de lo maravilloso que es vivir en este isla.
· Han sido unos días muy especiales para mí
por diversos motivos, y esta casa cargada de buenas vibraciones,
ha constituido el marco adecuado para tanta felicidad.
· Gracias a Susa por su hospitalidad.
· Ya no oiré al gallo cantando por la mañana;
no oiré el sonido del silencio que reina en este
lugar, el batir de las alas, el cantar de lo pájaros,
el sonido del viento al susurrar en las hojas de las palmeras
me evocan el murmullo de un mar lejano.
· Hoy es el día de la madre, después
de 5 días en esta casita, en medio del Valle, siento
marchar al estrés del trabajo. "trabajo",
suena algo lejano desde aquí.